El cambio en las concepciones de trabajo y de carrera profesional, hace que a menudo escuchemos hablar de la importancia de conciliar el nombrado par “Vida Personal - Vida Laboral”. He aquí una propuesta de reflexión hacia este enfoque establecido, reflexión abierta a través del uso la palabra y el peso de la misma.
Vida Personal Vs. Vida Laboral. El debate actual
Al abordar el debate Vida Personal – Vida Laboral en el escenario actual, pueden surgir asociaciones ligadas a su impacto: cambio, obligaciones, disfrute, urgencia, prioridad, competitividad, formación, roles, familia, estrés, satisfacción, remuneración, renuncia y un etcétera de complejidades… Veamos qué alternativas encontramos.
Gran cantidad de escritos al respecto están basados en tips de mejora de la relación contractual tradicional colaborador – organización, con énfasis en la conciliación entre objetivos individuales y objetivos organizacionales, principalmente en grandes compañías.
Esto deja fuera a una gran franja de profesionales (autónomos que prestan servicios part time, asesores y consultores externos, teletrabajadores en diversas disciplinas) y otras organizaciones (micro y pequeñas empresas, organizaciones del tercer sector, centros de estudios, institutos).
Han cambiado los contenidos del trabajo, las modalidades de contratación y los espacios físicos para el desempeño de las tareas, por lo tanto resultaría restrictivo abrir la reflexión limitándonos a posiciones ocupadas en un organigrama o a la implementación de políticas desde un departamento de personal.
Existiendo entonces, diversas modalidades de participación e inserción, la propuesta es la siguiente: hagamos el ejercicio de considerar las próximas apreciaciones deteniéndonos en nuestra propia carrera profesional y actividad singular. No debemos obligarnos a encontrar respuestas ni técnicas exitosas inmediatas, sino a reparar en el impacto actual de la dialéctica Vida Personal- Vida Laboral en la dinamización de nuestro trayecto profesional.
Vida Personal “Vs.” Vida Laboral. El uso del acrónimo
Cotidianamente escuchamos hablar de una vida personal como un aspecto distinto y hasta opuesto al de una vida laboral. Esta dicotomía está comúnmente relacionada a variables como temporalidad y espacialidad (variables o bienes intangibles que se traducen en acontecimientos concretos), que si bien son protagonistas en la discusión, hacen que por momentos se desvíe el foco de interés y esta última se convierta en un sinsentido. ¿Por qué? Porque debemos abordar la reflexión desterrando conceptos erróneos.
Es legítimo y oportuno hacer una salvedad respecto de este “Vs.” que se impone como tajante, determinante, que no da lugar a la alternativa, a la adaptación, a la planificación equilibrada, al ejercicio
de diversos roles y que parece abrir una brecha entre el trabajo y los demás planos de la vida de una persona.
La etimología de la preposición “versus”, proveniente del latín, significa “hacia…”, “hacia el lado de…”, “en dirección a…”, en sentido de evolución.
El acrónimo anglicista “Vs.”, atribuido por los británicos y deformación del anterior, significa “frente”, “contra”, “en oposición a…”, en sentido de confrontación. Así es como, por ejemplo, escuchamos esta expresión en boca de periodistas deportivos, refiriéndose a dos fuerzas que chocan, como en el boxeo.
Dejemos de lado esta última acepción para continuar, porque es bajo este paradigma como nos encontramos sosteniendo la creencia de una disociación entre una vida personal y una vida laboral, la existencia de dos vidas distintas, dos vidas aparte, en oposición y hasta amenazantes una respecto de la otra.
En principio: ¿Por qué deberían ser aspectos que confrontan y se excluyen entre sí, si ambos pertenecen a una misma complejidad: nosotros mismos como personas?
Carrera Profesional en el Proyecto de Vida
Así aclaradas algunas cuestiones, puntualicemos conceptos de carrera.
Según el diccionario de la RAE (Real Academia Española), entre otras definiciones, carrera (Del lat. carraria, de carrus, carro):
- Conjunto de estudios que habilitan para el ejercicio de una profesión;
- Trayecto o recorrido señalado para un desfile, procesión;
- Camino real o carretera.
De acuerdo a Noe, Hollenbeck, Gerhart y Wright, carrera es la secuencia de puestos que un individuo ocupa a lo largo de su vida laboral. Veámoslo en este contexto como experiencias laborales de una persona en el trayecto de su ciclo vital.
Pues bien. No se discute aquí, el cambio radical que han advertido las concepciones de trabajo y de carrera en nuestros días, especialmente en los últimos años. Ya no existe el empleo de por vida y la carrera de una persona no se limita a lo que una organización o un superior hayan trazado para ella. Pero sí debemos destacar que a la par de dichos cambios, se instala una gama más amplia de oportunidades que ofrece una sociedad con nuevas miradas y aperturas.
Por lo tanto, uno de los aspectos más desafiantes será la forma que le damos a esas experiencias; de qué recursos nos valemos para equilibrar distintos planos de nuestro proyecto de vida y cómo queremos que sea la carrera a transitar en ese proyecto que hemos construido para nosotros mismos.
Podríamos atrevernos a plantear un ejercicio: “Nuestros proyectos laborales: ¿son compatibles con aquellos que hemos pensado para otros planos de nuestra vida?, ¿Se dirigen en el mismo sentido?”
Esto probablemente pueda actuar como disparador que nos facilite encontrar alternativas, hacer balances más efectivos y poner en marcha recursos creativos que concedan a cada espacio el lugar que pretendemos darle, pero por sobre todo, que deseamos darle.
Parecerá extraño y hasta poco realista el planteo en este escenario regido por la inmediatez, la transitoriedad, el cambio de asignaciones en los contenidos de los roles y la primacía de los bienes materiales. Escenario en el cual impera en ocasiones la condición: “cuanto más trabajo, más bienes tengo… si más bienes tengo, mi vida será más confortable y viviré más feliz”.
Sabemos también que sería un absurdo negar la influencia de factores externos incentivantes o no del mercado laboral actual, comenzando por aquellos imprescindibles como lo es la retribución económica justa por nuestro trabajo.
Demás está aclarar, y a otro nivel, la implementación de planes de conciliación en diversas organizaciones que las ubican en el Ranking de los Best Workplaces.
Pero no todo se agota aquí.
Delimitando un trayecto. La planificación como herramienta
Esbocemos una guía para delimitar el trayecto, una aproximación “desde nosotros mismos” para luego dar forma a nuestras experiencias:
- En principio, nos ayudará adoptar una actitud activa y protagonista en concordancia con lo que plantea el mercado laboral concreto, real: “tomar las riendas” de nuestra carrera, “conducir nosotros mismos ese carro”;
- Examinar nuestra situación actual en los distintos planos del ciclo de vida; etapas que estamos atravesando, roles que estamos ejerciendo;
- Elaborar una “hoja de ruta” que nos ayude en la planificación de la carrera profesional en sintonía con otras esferas, estableciendo prioridades conforme el desarrollo que deseamos alcanzar;
- Diseñar nuestra propia estrategia evaluando fortalezas y competencias a desarrollar en el avance para dirigirnos hacia dónde deseamos;
- Conservar la flexibilidad necesaria como para replantearnos, sobre la marcha, nuestros objetivos y metas en los distintos planos y la forma en que vamos a alcanzarlos;
- Recordar que tender al equilibrio es imprescindible en todas las esferas de la vida del hombre y que en primera y última instancia remiten al desarrollo y satisfacción de nosotros mismos como personas.
Aquí entonces, sólo un punto de partida. No es un “cómo hacerlo”, no constituyen tips que garanticen el éxito, sino herramientas para dar un primer paso.
Trabajo y Carrera “versus” Proyecto de Vida
“Mi profesión y la carrera que elijo transitar y desarrollar es mi fuente de recursos, pero le da sentido y significado a mi proyecto de vida. Me genera satisfacción conmigo mismo, con quienes me rodean y con la sociedad en su conjunto”.
A partir del entendimiento de esta premisa, podamos quizá equilibrar la balanza, compatibilizar aspectos, sintonizar a través de un proceso complejo, diversos planos de nuestro quehacer.
Planificar la carrera nos dará la oportunidad de pensar respecto de nuestras posibilidades laborales y lo que queremos para nosotros en base a nuestras expectativas, valores, anhelos y deseos de vida.
Es cada espacio el que nos permite crecer y ser una persona completa. No hay dos vidas. Es un absurdo creer que existe una vida personal y una vida laboral, dos instancias escindidas y más aún, que una pueda sustituir a la otra. Hay una sola vida donde confluyen en planos interdependientes el trabajo y otros aspectos de la misma: familia, amigos, actividades, disfrute, promoción de nuestra salud, etc.
Entonces, quizá sea la insistencia en este “versus” latín, el que pueda darnos una primera orientación y redirección. Es este “hacia”, el que nos puede permitir reflexionar sobre la importancia de asumir hacia dónde nos dirigimos, hacia dónde nos desplazamos, la necesidad de hacerlo de manera equilibrada, qué es lo que estamos dispuestos a resignar por el logro de nuestros objetivos y qué no nos perdonaríamos perder en la consecución de los mismos.
Nos queda ahora, la tarea de la planificación y la puesta en marcha, la más difícil en este desarrollo pero la más enriquecedora: la de la conciliación con nosotros mismos y con el contexto.
Bibliografía de Consulta y Referencia
Hispanoteca Lengua y Cultura. Por Justo Fernández López. www.culturitalia.uibk.ac.at
Mobilia, Horacio: (2005): Knowledge Management (Gestión del conocimiento). En www.cursostrivium.com.ar
Noe, Raymond A.; Hollenbeck, John R.; Gerhart, Barry y Wright, Patrick M. (1994): Human Resource Management. Gaining a Competitive Advantage. Homewood, Austen Press.
Real Academia Española:
----- (2005): Diccionario de la lengua española. 23ª Edición. www.rae.es
----- (2005): Diccionario Panhispánico de dudas. Primera Edición. www.dpd.rae.es
Schlemenson, Aldo. (2002): La estrategia del talento. Alternativas para su desarrollo en organizaciones y empresas en tiempo de crisis, Buenos Aires, Paidós.
Tofler, Alvin (1993): El shock del futuro, Barcelona, Plaza & Janés.
|